• La historia muestra que los orientales ya empleaban esta forma de masaje tres mil años antes del nacimiento de Cristo. Y ha perdurado hasta ahora.

  • ¿Dónde se aplican?

    En un espacio, higiénico, ambientado con tonos suaves y decoración agradable, con una luz tenue (velas), incienso y música relajante. Con duchas en las cabinas para su comodidad. Depende del masaje, se utiliza camilla o tatami.

  • ¿Con qué se aplica?

    Con las manos, los antebrazos, las piernas, los pies. O con el propio cuerpo de la masajista. Mediante aceites (calientes) de 1ª calidad, mezclados con Esencias naturales, para diferentes sintomatologías.